UN LIBRO INGENUO Y SENSIBLE.

En medio del ruido y del desconcierto en que nos sentimos inmersos, Hijos del Cielo y de la tierra en que vivimos es un pequeño paréntesis, aparentemente sin pretensiones; una semilla que su autor siembra de manera discreta junto a nuestros corazones para que, al crecer dentro de nosotros como dice en uno de sus textos, nos ayude a “superar miedos, salir de la tristeza, evitar la angustia, apaciguar la ira, dejar atrás los lamentos” y, sobre todo, a “descubrir lo que sientes, saber lo que quieres, soñar lo que anhelas”. 

Lo dicho, agua fresca. Disfruta cada sorbo.

- El Editor


UN CANTO A LA BELLEZA DE LAS COSAS PEQUEÑAS.

 

El autor

Acompaña a otras personas a descubrir todo su potencial a través del sumi-e (una práctica de meditación activa basada en la pintura zen) o el ikigai coaching (un método de coaching para descubrir el sentido de tu vida y disfrutarla con plenitud en todos los ámbitos: personal, familiar, profesional y social.

 

Se confiesa felizmente seducido por la dichosa, lejana y más que probablemente idealizada sensibilidad de los Tang; una Dinastía de la que surgieron poetas de la talla de Li Bai, Du Fu, Wang Wei, Bai Juyi o Han Yu y pintores como Wang Xia, Wu Daozi, Lu Lengjia o el propio Wang Wei, de quien Su Shi llegó a decir que en sus pinturas había poesía y en sus poemas pinturas.

 

"Ha sido la lectura pausada de la poesía y la práctica de la pintura de meditación de los antiguos monjes letrados chinos, lo que me ha permitido redescubrir el valor de un estado de ánimo sensible y a la vez sereno, ajeno a la volatilidad emocional que caracteriza nuestro tiempo".

- Guillermo de Vicente

ojalá también tú...

Durante demasiado tiempo, los seres humanos hemos estado más  preocupados por controlar el mundo que por sentirnos parte de él. Recuperar la serenidad es imprescindible para sentirnos en armonía con nuestro entorno, pero sobretodo con nosotros mismos.  

Acompasar nuestro estado de ánimo con el de la Naturaleza, como  hacían los antíguos pintores y poetas chinos de la Dinastina Tang, nos permitirá atemperar nuestro espíritu y  redescubrir el verdadero propósito de nuestra existencia.

Y no te inquietes al descubrir cómo eres.

Puedes ser sensible sin necesidad de romperte en pedazos, recuperar tu ingenuidad sin parecer idiota; disfrutar de la vida, quererte como nunca lo has hecho y abrazar las cosas pequeñas, aunque ya no tengas seis años.

Ojalá también tú, después de leer este libro, te sientas Hijo o Hija del Cielo, pero sobretodo, de la Tierra en que vivimos.

image
EL LIBRO
Scroll to Top